El título del artículo nos lleva a creer que tal acto motriz lo acarrea el empresariado. Nada más lejos de la realidad, o tal vez es una mentira a medias que a base de repetirse lo tomamos como cierto. El motor económico de una nación es el trabajador. Por dos simples cuestiones. Primera: Muy simple. […]

a través de EL MOTOR ECONÓMICO — Las termitas del cielo